Junio vuelve a ser un mes de marcado acento bajista.
De nada debe servir el que hace poco más de 30 días, el mercado nos
diera señales de que las cosas no estaban solucionadas y que por tanto
no podía subir con la alegría que lo hacía entonces. Como siempre que
se produce un retroceso severo (este lo ha sido) la sensación parece
ser negativa (es decir, que el mercado necesariamente tiene que seguir
cayendo).
Hay algunas cuestiones que coinciden con este
escenario pesimista. Por ejemplo, el que el volumen siga sin
acompañar. Un día como el del jueves 26, con un alto volumen podría
interpretarse como el pánico que antecede una brusca vuelta. Pero no
ocurrió así. Además la volatilidad no es excesivamente alta, algo que
concuerda con mercados que pueden tener una vuelta rápida. Todo ello
hace que niveles sintomáticos como el 1.250 de S&P puedan ser
quebrados en algún momento, lo que nos podría llevar a 1.180.
Sin embargo no podemos perder de vista la gran
pintura, que lejos de llevarnos a la toma de decisiones con carácter
optimista nos debe permitir que, salvado el corto plazo, en años malos
macroeconomicamente hablando las caídas no deberían ser abruptas
(ahora lo son), ya que en última instancia, la renta variable no tiene
un problema de valoración.
En el gráfico inferior, vemos el PER que tendríamos en
caso de que el mercado se fuera a 1.250 con un escenario de caída del
10% en los beneficios del año 2008. El nivel que nos ofrece marca en
cierta forma hasta donde puede llegar el mercado. Que todo valga es
una interpretación que puede servir a corto plazo, pero en última
instancia las referencias son muy importantes
Conclusión: Cabe concluir de todo lo explicado en los
párrafos anteriores que el mercado sigue en modo bajista, en tanto en
cuanto no se superen los máximos del año pasado. Que hay que seguir
manteniendo carteras sesgadas a baja exposición a renta variable, pero
que los niveles de 1.250 son una primera opción de compra y que en
caso de ser rotos, aunque técnicamente podríamos ver 1.200, estaríamos
entrando en precios que a todas luces significaría un castigo excesivo
desde un punto de vista fundamental, por lo que aumentar la
ponderación de lo activos de riesgo cada vez tendrá más sentido.
Seguiremos viendo.Cartera CrecimientoEspañola
Para un inversor de carácter más agresivo, preferimos
una cartera con un riesgo similar al mercado, formada sobretodo por
compañías con las siguientes características:
¬ tradicionalmente con volatilidad similar o superior
al mercado.
¬ con altas perspectivas de crecimiento de beneficios.
¬ normalmente con negocios con potencial de expansión,
ya sea por posicionamiento estratégico o por ciclo económico.
¬ la rentabilidad por dividendo no es un factor
relevante.