29 de Junio de 2009
Mercados y noticias siguen sin una directriz clara
Los principales índices accionarios en el mundo cayeron
con fuerza durante el lunes y martes pasado, recuperándose luego durante el
resto de la semana. Muchos de ellos lograron superar las pérdidas y cerrar con
ganancias mientras que otros, como el Dow Jones no lo logró y cayó 1,2%. Sin
embargo, no se han marcado ni mínimos significativos, ni máximos por encima de
los registrados en el 2009.
Las noticias continúan siendo mixtas, lo cual ya no ayuda
el mercado, ni a las expectativas. Se ha hecho evidente que los datos que
muestran una desaceleración en el ritmo de la caída en la actividad, ya no son
suficientes para impulsar nuevas alzas. Por el contrario, ya se han visto
algunos, como los subsidios de desempleo, que hasta marcan un retroceso. Muy
importante será el número que arroje el informe de empleo el día jueves. El mes
pasado mostraron una marcada desaceleración en el ritmo de la destrucción de
empleos. El desafío actual es confirmar el dato, con una leve mejoría. Pero, en
caso de que se registre una caída o un retorno a los mínimos, pondrían serias
dudas sobre el futuro de la economía y seguramente golpeará a los mercados y a
las expectativas.
Se aproxima el cierre de este primer semestre histórico,
donde los mercados cayeron a mínimos impensados pero luego se recuperaron y
actualmente se encuentran por encima de los niveles que tenía a comienzos del
2009, pero sin un rumbo claro y han lateralizado en las últimas semanas.
Los títulos del Tesoro continúan con su
recuperación y en la semana que pasó volvieron a subir con fuerza, ayudando a
los planes de Obama y Bernanke. Los rendimientos (se mueven en dirección inversa
al precio) tanto en las notas a diez como a treinta años saltaron, con fuertes
subas el jueves y viernes a pesar de grandes colocaciones de deuda. Sin embargo
y pese que el costo que tuvo que pagar la administración Obama fue el más alto
en siete meses, la demanda por los títulos continúa firme y no hubo mayores
problemas en la colocación. Buenas noticias pero a la larga necesitarán de la
ayuda de la economía real. A este paso, todo el ahorro extra que están haciendo
los consumidores norteamericanos está siendo opacado por el aumento del déficit
del gobierno.
Dicho sea de paso, la tasa de ahorro continúa aumentando
y ya es la más alta en más de una década. Se trata del consumidor americano que
no está gastando el dinero recibido como parte de los estímulos fiscales y lo
está guardando. Esto es malo en el corto plazo para la economía, pero bueno en
el largo.
En el Forex, el dólar
cerró la semana con resultados mixtos. Había comenzado fortalecido pero con el
pasó de los días se debilitó. Sin embargo, el mercado en general continúa
moviéndose en rangos, y la moneda estadounidense no ha marcado nuevos mínimos
para el 2009 pero tampoco consiguió prolongar su recuperación. El yen
también cuenta consiguió resultados mixtos y no tiene una directriz clara. Esto
refleja la incertidumbre a nivel global sobre el futuro de las economías y de
ciertas variables claves (entre ellas la inflación), implica que no existen
direcciones claras y nada garantiza que esto cambie en los próximos días. En
definitiva, estamos entrando en un semestre en una especie de meseta: los
mercados lateralizan al ritmo de los datos mixtos de la economía, aguardando por
señales claras de recuperación.
El oro por su parte se recuperó
levemente y sigue por debajo de los 950 dólares la onza. Tanto la tendencia
dominante como los factores fundamentales siguen jugando a favor, pero hace días
que se mueve en rangos. La volatilidad asociada a este activo/refugio, ha
disminuido notablemente en los últimos meses y las variaciones diarias cada vez
son más pequeñas.
El petróleo reflejo la preocupación por
el futuro: cayó por segunda semana consecutiva y si bien, con los niveles
actuales ha subido más del 100% desde los mínimos de marzo, parece que se trata
de un precio más asociado con las perspectivas actuales. Una suba mayor del
barril, hasta niveles cercanos a los cien dólares generaría mayores problemas al
sistema económico. Teniendo en cuenta la impresión monetaria a nivel global más
un alza en el precio del petróleo, sería un escenario servido para el retorno de
la inflación.
La FED no muestra la salida y el BCE entra en el juego
Interesantes noticias provinieron desde los bancos centrales
alrededor del mundo. Por un lado, en Estados Unidos se reunió el Comité que
decide sobre la política monetaria. No modificó en nada los planes actuales: ni
tasas, ni programas de compras. En situaciones como la actual, no modificar
también es una decisión importante. Es de esperar un comunicado más fuerte en el
próximo encuentro a menos que las minutas (que se conocerán el miércoles 14 de
junio) den señales claras. Recordemos que la FED está apostando
todo y el mercado le exige que presente un plan de salida. ¿Qué
es esto? Un plan sobre como va a hacer para sacar de circulación todos los
dólares que ha emitido para evitar presiones inflacionarias.
El Banco Nacional de Suiza sorprendió en el
mercado y actuó tirando hacia abaja la cotización del franco contra el euro. Ya
lo había realizado en el pasado y con está vuelve a dar una señal muy fuerte que
no permitirá que su moneda se aprecié. El objetivo es impedir que la economía
pierda competitividad por el tipo de cambio y que esto afecte a las
exportaciones. Por el momento, es una noticia que llama la atención y nada más.
Hay que tener cuidado si diversos países optan por hacer lo mismo, ya que
estaríamos ante la posibilidad de una especie de “guerra de tipo de cambio”.
Aunque hoy por hoy, las probabilidades de que eso suceda son escasas.
El Banco Central Europeo concedió préstamos
récord el miércoles a instituciones financieras. Se trata de una fuerte apuesta
y de una medida extraordinaria que era requerida. Sin embargo, para que la misma
se traslade hasta la economía real queda un largo camino. Los bancos que tomaron
los créditos serán los encargados de transmitirlo. Pero en un contexto de
incertidumbre económica, las condiciones crediticias tienden a endurecerse y
aquellas empresas que pueden acceder a los créditos optan por no hacerlo. En
definitiva, el BCE ha pasado parte de la pelota hacia los bancos comerciales. A
futuro veremos que hará, por lo pronto no hay que esperar baja de tasas, pase lo
que pase, en el sector real de la economía.