lunes, 17 de julio de
2010
Monedas ligadas a
commodities pierden atractivo
La caída en las acciones junto con la suba en los
títulos del Tesoro pusieron de manifiesto la aversión al riesgo que existe en
los mercados. En el Forex estuvo el correlato con la suba del yen y la fuerte
depreciación de las monedas ligadas a commodities. Pese a estos recorridos, el
euro siguió con fuerza y estuvo junto con la divisa japonesa, entre las de mejor
desempeño. Hasta la pasada semana, el mercado financiero era un reflejo de
optimismo por el lado de las acciones pero con cierta cautela por la economía,
que se reflejaba en la suba de los bonos gubernamentales. El viernes todo eso se
acabó con el desplome en las principales plazas bursátiles.
Aversión al riesgo frente el rally del euro
El euro confirmó los quiebres que había realizado
varios días atrás y se apreció frente al dólar con fuerza, lo que lo impulsó a
lo largo del mercado. Los temores se encargaron de hacer más precipitada la suba
contra monedas como el dólar canadiense y el de nueva Zelanda. Frente a la
principal moneda del mundo (EURUSD) alcanzó 1,30 y desde allí comenzó a
descender. ¿Se trató de una corrección o el reinicio de la tendencia bajista? La
mayoría de los pronósticos continúa siendo poco alentador para el euro en el
mediano plazo - de dos a cuatro meses- ya que pese a la reciente recuperación
siguen viendo a la moneda dirigirse hacia niveles por debajo de 1,20. ¿Qué está
guiando entonces las recientes subas? No ha cambiado mucho esta semana (la
quinta con ganancias para el EURUSD de las últimas seis): siguen bien las
colocaciones de deuda de los PIIGS, malos datos económicos de EE.UU. y menores
tensiones en el sistema financiero. Sin embargo, los factores más importantes
siguen dañados, la deuda sigue siendo enorme al igual que el déficit fiscal y
esto demorará años en sanar. A su vez, esta claro que hablamos de menos
tensiones en el mercado, lo que implica que siguen habiendo movimientos que
reflejan preocupación. Sin ir más lejos, la pasada semana se conoció que los
bancos españoles alcanzaron niveles récord de endeudamiento con el Banco Central
Europeo. Pese a todos los datos, el euro subió con fuerza y recién retrocedió el
viernes, no sin antes marcar nuevos máximos en meses. El rally se frenó por la
aversión al riesgo que impulsó al dólar y muchos a su vez aprovecharon para
tomar ganancias. Entre 1,30 y 1,32 se encuentra la zona objetivo de varios
analistas al rally alcista actual.
Esta semana habrá varios eventos que podrán
generar variaciones importantes en el mercado. La clave estará en ver si el euro
recupera la zona de 1,30 y si logra mantenerse por encima de la misma lo cual
sería una señal positiva hacia el futuro. De no poder hacerlo, se escucharán más
voces que hablen del reinicio de la tendencia bajista. Las bajas podrían
coincidir con que el mercado se canse de que las noticias no negativas sean
vistas como buenas, léase por ejemplo, que las buenas colocaciones de deuda por
parte de los denominados PIIGS dejen de ser un factor de alza para el euro.
El euro además de conseguir las ganancias
semanales más grandes en meses frente a las monedas ligadas a commodities,
contra la libra (EURGBP) superó una importante resistencia en 0.8400 – 0.8425,
lo que puede ser una señal de recuperación en el corto plazo, tras haber caído
hasta 0.8060 –mínimo en año y medio- en junio.
La economía no da señales claras, pero crecen los
temores
La desaceleración en el ritmo de la recuperación
económica es cada vez más evidente. Sin embargo, malas noticias desde China se
suman y generan preocupación. Esto en parte es efecto de las medidas tomadas
meses atrás por las autoridades chinas con el objetivo de frenar el crecimiento
y no recalentar la economía. El problema es si la caída ya implica un
crecimiento a tasas considerablemente inferiores y no una simple desaceleración.
El rol de China y otros países emergentes es clave ya que son quienes están
empujando el crecimiento de la economía mundial. De frenar, se frenaría este
crecimiento puesto que los países desarrollados no están en condiciones de
crecer a tasas altas. Pese a todo, el peor escenario, el de una nueva recesión
global, aún está lejos.
Otro de los datos que se conoció fue el déficit
comercial de EE.UU. de mayo que arrojó un aumento considerablemente. Esto es una
mala noticia desde el punto de vista de los equilibrios macroeconómicos pero… es
un indicio de que la recuperación en los volúmenes comercializados a nivel
global continúa. Lo mismo se dio en Canadá, donde el déficit producto de un
importante aumento en las exportaciones pero más grande aún en importaciones,
arrojó un sorprendente déficit comercial. La moneda de dicho país fue la de peor
desempeño entre las principales y la más afectada por la aversión al riesgo.
Todo esto, pese a los buenos datos de empleo que se conocieron semanas atrás. El
martes 20 el Banco de Canadá decidirá sobre tasas de interés, de producirse una
suba y de darse un comunicado que hable de la continuidad de esta camino, tal
vez fortalezca al Loonie y se recupere con un gran rally alcista. Pero de no
tenerlo y si los mercados caen nuevamente, generando un retroceso a su vez en el
precio del petróleo, el Loonie podría perder más momento en el mercado. La
debilidad en el precio del crudo fue uno de los factores que hizo que el dólar
canadiense sea la moneda de peor desempeño. Desde el punto de vista técnico hay
un dato importantísimo en lo que respecta a esta moneda: en varios cruces se
encuentra en niveles clave, ya sean soportes horizontales o líneas de tendencia
de gráficos mayores. Hay que prestar mucha atención a lo que pueda hacer en las
próximas horas, ya que de seguir cayendo quebraría niveles clave y habilitaría
mayores retrocesos. De lo contrario, estaría sentando las bases para una
recuperación en los próximos días.
El dólar estadounidense se apreció frente a las
monedas ligadas a commodities y cayó nuevamente contra el yen y las europeas.
Versus estas últimas logró recortar pérdidas el día viernes, pero no evitar una
nueva caída semanal. Los datos económicos siguen sin ayudar. Se conoció un nuevo
descenso en las ventas minoristas, la Fed redujo las perspectivas de crecimiento
y se conocieron malos datos del sector inmobiliario. Dentro de lo positivo lo
único rescatable es que la inflación está bajo control y que los pedidos de
subsidio por desempleo descendieron. El déficit comercial sigue en aumento y el
fiscal, si bien en junio resultó ser menor con respeto a un año atrás, sigue
siendo alto y esto no es bueno, aunque por el momento el gobierno de EE.UU. no
ha sufrido ninguna consecuencia por ello, ya que sigue endeudándose a tasas
bajísimas. El mal momento de la economía ha hecho que los inversores sigan
deseosos de prestarle al gobierno a tasas bajísimas, pese al déficit, al dólar y
a la deuda.
Las empresas que restan dar sus resultados pueden
dar un impulso al mercado esta semana, pero las perspectivas han cambiado y el
sesgo bajista ha sido ratificado. Hasta aquí los resultados del segundo
trimestre de las empresas no han sido malos, pero sí débiles por el lado de los
ingresos, sobre todo en los bancos. Las subas que se dieron no fueron
suficientes para superar niveles clave de varios índices accionarios, ni el
precio del barril de petróleo, que funciona como barómetro de las perspectivas
de crecimiento.